The Association of Translators and Interpreters of Florida (ATIF), together with the Spanish Language Division (SPD) of the American Translators Association (ATA) and Florida International University (FIU)*, are proud to present an INTERNATIONAL CONFERENCE on March 16-18, 2018 in Miami,  Florida.

In an effort to share more information about some of our presenters and organizers, we will be publishing a series of mini interviews. Below is our conversation with Darinka Mangino Wilhem.

Cuéntanos sobre tu trayectoria profesional. ¿Dónde estudiaste? ¿Desde hace cuánto tiempo trabajas como intérprete?

Mi trayectoria profesional ha sido muy diversa, y si tuviera que definir cuál ha sido la constante, diría que ha sido un interés apasionado por el uso estratégico del idioma, lo que me llevó a especializarme en la interpretación legal y política.

Hice mis pininos en organizaciones de base y ONGs. Ahí tuve la oportunidad de compartir cabina con excelentes intérpretes quienes a su vez eran defensores de diversas causas, y aprendí a entender los movimientos desde una óptica menos lingüística y más completa. Mi enfoque hasta ese entonces siempre había sido llegar preparada con los términos especializados que me pudieran tomar por sorpresa. Posteriormente los vientos cambiantes del mercado me llevaron al sector privado, en donde exploré algunos tipos de industrias, y me di cuenta que no tenía las herramientas necesarias para resolver los problemas de interpretación que se me presentaban a menudo. Una pulsión, entre curiosidad y necedad, me llevó a buscar las respuestas en la teoría, y descubrí otras maneras de abordar los problemas recurrentes. Coincidentemente, una colega me pidió que le diera clases privadas, y en esas clases descubrí que la mitad de mi corazón profesional está en la docencia. Poco a poco, me llegaron ofertas para dar clases en un par universidades mexicanas que ofrecen programas de traducción e interpretación a nivel de licenciatura y de maestría.  En ese deambular por las aulas, siempre me sentí insegura por no tener bases pedagógicas formales para enseñar. Cuando supe que la FTI de la UNIGE impartía una maestría para formar intérpretes, hice lo posible por cursarla; incluso la Fundación Italia Morayta me becó. En la maestría confirmé que mis clases iban por buen camino, recuperé la seguridad y adquirí las herramientas teóricas que me hacían falta para anticipar los escollos que uno encuentra en la cabina. De ahí surgió un aspecto de mi proyecto Léxica.

Sobre mis áreas de especialización, desde el 2007 el concepto “juicios orales” se empezó a poner en boga en México, y cada vez que lo escuchaba “se me hacía un agujero en el estómago” al pensar en nosotros, los intérpretes. No podía dejar de reflexionar: ¿cómo vamos a trabajar?, ¿qué tan diferente será un procedimiento de lo que se puede ver en EE. UU. o en el Reino Unido?, ¿cómo nos vamos a poner de acuerdo para nombrar en otros idiomas  las nuevas figuras legales? Algo me dijo que, en algún momento, las necesidades de los intérpretes iban a tocar las puertas de las instituciones educativas. Le hice caso a Algo, busqué dónde enseñaban interpretación legal, para adaptar ese conocimiento a la realidad mexicana, y estudié Lingüística Forense en la Universidad de Aston. Nada que ver con CSI; me refiero a la rama de la lingüística que estudia las implicaciones de la lengua en un proceso judicial; en nuestro caso, la convivencia de dos idiomas en una misma diligencia.

Una de las habilidades que me han ayudado a destacar es mi amor por la interpretación consecutiva. Esta habilidad, que es una combinación de gusto por la modalidad, técnica y práctica, me abrió las puertas de un campo fascinante: la interpretación diplomática de alto nivel. Desde 2011 he tenido el honor y la gran responsabilidad de ser parte del grupo de intérpretes que presta el servicio de interpretación al gobierno federal en mi país, México. Sobre el futuro de mi trayectoria, sé cuándo quiero “colgar los audífonos y la libreta” pero de las aulas me tendrán que “sacar con los pies para delante”.

¿Qué es Léxica?

Es el nombre de la consultoría que creé en mayo de 2016. En esta etapa de mi vida profesional decidí presentar mis áreas de especialización con un modelo distinto de negocios. Lex se refiere a la interpretación legal, Ia “I”, a la interpretación de conferencias; la “C”, a la consultoría para organizar y reclutar equipos de intérpretes para reuniones y conferencias bilingües o multilingües; y la “A”, al Aula Virtual para Intérpretes.

El Aula Virtual para Intérpretes es un espacio para la formación continua de intérpretes profesionales interesados en pulir su técnica. Esta es el área que más ha crecido de todo el proyecto. Mi objetivo inicial era poder ofrecer cursos y asesorías en línea que llegaran más allá de la CDMX; principalmente a Guadalajara, Monterrey y el sureste de México. Para mi sorpresa, tengo el privilegio de tener matriculados a colegas de distintas partes del mundo. Agradezco a los colegas de la ATA por su apoyo en la difusión de la oferta educativa de Léxica. Para el 2018, tengo programadas varias colaboraciones con expertos internacionales y nacionales, para cubrir un mayor espectro de las áreas de interés de los intérpretes profesionales, y contribuir a su desarrollo.

¿Qué herramientas consideras indispensables para el intérprete de conferencias?

Obviamente el método SPEAKING (broma). Si Charles Darwin fuera nuestro contemporáneo, no hubiera tenido que ir a las Galápagos para observar pinzones: simplemente con observar a un intérprete profesional hacer su trabajo hubiese tenido material suficiente para llegar a la clave de la evolución: la capacidad de adaptación. La misma capacidad requiere un intérprete para cumplir con su encargo. Después de haber sobrevivido dos décadas en la cabina, y haber formado a varias centenas de intérpretes, diría que las herramientas y los rasgos indispensables de un intérprete de conferencias son:

  • Lograr el equilibrio entre sus habilidades técnicas y sociales.
  • Clasificar sus idiomas de trabajo, y mantenerlos actualizados.
  • Comprometerse con un código ético.
  • Identificar las características de las lenguas especializadas.
  • Estar al tanto de lo que sucede en el mundo, en todos los aspectos.
  • Tener la habilidad de leer entre líneas.
  • Saber investigar, incluso bajo la presión del tiempo.
  • Identificar los usos y costumbres profesionales de cada conferencia.
  • Tener una memoria flexible para retener, recuperar y desechar información según requiera la conferencia.
  • Conocer y saber cuidar el aparato fonador.
  • Tener paciencia con los hablantes de lenguas vivas.
  • Ser buen colega.
  • Explorar y posiblemente adoptar las herramientas útiles que le proponga la coyuntura tecnológica.
  • Saber trabajar en equipo con el cliente.
  • Saber expresar y justificar sus necesidades al cliente/contratante.
  • Saber identificar las señales negativas del estrés para procurar una vida profesional sana y feliz.

 

¿En qué se diferencia la toma de notas, la taquigrafía y la escritura rápida o abreviada en el entorno de la interpretación consecutiva?

Contesto en dos partes: en primer lugar, la toma de notas es un sistema definido que se compone de ciertos aspectos útiles para plasmar las ideas de manera gráfica. La taquigrafía es un sistema de signos para anotar las palabras de una manera ágil, y tomar dictados a gran velocidad en libretas especiales. No tengo mucha experiencia con la escritura rápida o abreviada, pero me imagino que se refiere a omitir elementos de las palabras, que posteriormente se pueden inferir al leerlas (omitir vocales o usar siglas).

En segundo lugar, me parece que la diferencia radica en la proporción que el intérprete decida usar en su método de apoyo nemotécnico  para realizar una consecutiva. Cada mente funciona de modo distinto, y no todos los intérpretes necesitan un registro gráfico.  Debí advertir que no considero la toma de notas, en un sentido estricto, un elemento indisociable de la interpretación consecutiva. Por ejemplo, en el caso de que un intérprete haga una interpretación consecutiva sin haber reflexionado sobre la necesidad de tomar notas, es posible que las notas se conviertan en manchas indescifrables que pondrán al intérprete en un brete tremendo. Ahora, si la toma de notas es el resultado de un proceso de análisis sobre la forma y el fondo de las ideas del orador, es posible que el intérprete solo recurra a sus notas cuando sea necesario, y dependa más de su capacidad de retención y análisis que de las notas.

¿Cuál es la situación actual del intérprete en México?

En México vivimos una experiencia interesantísima. Un intérprete que ingresa hoy a la profesión tiene: 1) La opción de agremiarse y conocer a los pilares de la interpretación en México, escuchar las anécdotas de quienes ya se jubilaron, pedir consejo a grandes colegas en distintos momentos de sus carreras, y ver carreras en ascenso. 2) Opciones de formación desde nivel de licenciatura, maestría y extensión académica. Por ejemplo, la creación de la Escuela Nacional de Lengua, Lingüística y Traducción en la UNAM representa un parteaguas para la formación de calidad en México, ya que es la primera universidad pública de México que ofrece una licenciatura en traducción en la ciudad de México.

El mercado mexicano es muy diverso e históricamente caótico, pero con la entrada en vigor del nuevo sistema de justicia penal, el mercado de la interpretación empieza a organizarse de una manera más orgánica. Antes no oíamos con frecuencia la clasificación “intérpretes de servicios públicos”. Por consiguiente, se abre un mercado prometedor para los colegas intérpretes de lenguas indígenas y de señas.

Todos estos cambios locales, más los que nos representa trabajar en un mercado global ocupado por una aparente ola tecnológica, requieren una capacidad de adaptación tremenda. Especialmente en el campo de la formación.

¿Qué aprenderemos contigo en Miami?

Un método con el que los asistentes podrán priorizar sus recursos, y hacer uso eficiente del tiempo para preparar cualquier asignación en dos niveles y en tres momentos. En el plano macro, sirve para anticipar aspectos sobresalientes de la conferencia, reunión, audiencia, entrevista, por mencionar algunos; y en el plano micro, los rasgos o huellas relevantes del discurso de cada orador o participante que tengamos que interpretar. En cuanto a los momentos, me refiero al ciclo completo del encargo de interpretación desde que el cliente confirma el servicio y nos preparamos antes de llegar a la sede, durante nuestro trabajo, mientras interpretamos, y después cuando registramos lo aprendido en la conferencia, y dejamos una memoria ya sea a manera de glosario u hoja informativa que podremos usar en un futuro. Pero lo más importante, el método SPEAKING es una herramienta que contribuye a: 1) reducir la ansiedad que genera la falta de información; 2) aumentar la satisfacción por un trabajo hecho con técnica y tecnología; 3)  evitar sentir que uno inicia de cero en cada contrato.

[Editors of this article for the SPD: Graciela Isaía y Ruiz y Yilda Ruiz-Monroy ]

Pilar Saslow is an English to Spanish translator and interpreter. For the past 34 years, she has helped Fortune 1000 companies, government agencies, health and beauty businesses, and consumer products companies reach Spanish speakers in the U.S. and Latin America. She has also volunteered her time since the SPD was established in 1996 and was the first editor of IntercambiosOutside of work, she can be found reading, snuggling with her grandchildren, cooking, or travelling. You can contact her at psaslow@cableone.net

*DISCLAIMER: Florida International University’s Translation and Interpretation Program is providing space at the FIU Modesto A. Maidique Campus as a professional courtesy to the American Translators Association’s Spanish Language Division and the Association of Translators and Interpreters of Florida for the event “Spring into Action 2018.” FIU/T&I is not responsible for the content, finances, or administration of the event.

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